Domótica a la carta // Riego inteligente
Para optimizar el riego del jardín y evitar gastos innecesarios de agua, nuestro sistema valora una serie de parámetros ambientales:
- Luminosidad
- Temperatura
- Humedad
Mediante sensores de humedad, se sabrá cuando la tierra necesita agua, así evitaremos regar si la tierra está húmeda porque ha llovido o simplemente porque se ha regado manualmente.
El sensor de temperatura y luminosidad, actúan combinadamente, de tal manera que si el ambiente es caluroso no se regará para evitar sobrecalentamiento en el jardín. Por otro lado, si la temperatura exterior se acerca a los 4ºC, no se activa el riego para evitar que el jardín se hiele.
Si la luminosidad es alta, no se regará para evitar que las gotas de agua, produzcan un efecto lupa debido a la incidencia de los rayos solares.
Manejando todas esas variables, se consigue un riego en las mejores condiciones, cuando el jardín demande humedad y la temperatura ambiente y luminosidad sean adecuados. Así se contribuye al cuidado del medio ambiente.
Adicionalmente, el sensor de luminosidad se puede utilizar para que se enciendan automáticamente las luces del jardín cuando esté atardeciendo y la luminosidad descienda de un determinado umbral, y por el contrario, para que se apaguen cuando empieza a amanecer y la luminosidad supera otro umbral.
- Luminosidad
- Temperatura
- Humedad
Mediante sensores de humedad, se sabrá cuando la tierra necesita agua, así evitaremos regar si la tierra está húmeda porque ha llovido o simplemente porque se ha regado manualmente.
El sensor de temperatura y luminosidad, actúan combinadamente, de tal manera que si el ambiente es caluroso no se regará para evitar sobrecalentamiento en el jardín. Por otro lado, si la temperatura exterior se acerca a los 4ºC, no se activa el riego para evitar que el jardín se hiele.
Si la luminosidad es alta, no se regará para evitar que las gotas de agua, produzcan un efecto lupa debido a la incidencia de los rayos solares.
Manejando todas esas variables, se consigue un riego en las mejores condiciones, cuando el jardín demande humedad y la temperatura ambiente y luminosidad sean adecuados. Así se contribuye al cuidado del medio ambiente.

